El arte de tomar notas en la iglesia.

Lenin GutiérrezBlog, General, Sin categoría

¿TOMAR NOTAS O NO TOMAR?

Hay dos tipos de personas en toda congregación: los que toman notas y los que no. La intención de este post es estimular a quienes no lo hacen para que comiencen a hacerlo, y ayudar a quienes ya lo hacen para que lo hagan mejor, aunque debemos reconocer que habrá personas que no se sentirán cómodos tomando notas pero vale la pena intentarlo. He titulado este post “El arte de tomar notas en la iglesia” no porque yo sea un experto en el tema, sino porque reconozco que es un arte.

Aclaremos algo antes de comenzar: no tomar notas no te hace un mal cristiano, tanto como tomar notas no te hace mejor que el que no toma. Puedes tener un mueble lleno de libretas con notas de predicas y no estar caminando más íntimamente con el Señor, mientras que puede haber otra persona que no toma notas pero guarda “todas estas cosas, meditándolas en su corazón” (Lc. 2:19). Finalmente, recordemos que la iglesia primitiva no sólo no tomaba notas, sino que no tendrían una copia de la Biblia en su mayoría. ¿Entonces por qué nosotros sí deberíamos tomar notas? Por que podemos intentarlo y por sus beneficios.

¿PARA QUÉ TOMAR NOTAS?

Hace algunos años, cuando las “predis” de la iglesia no se grababan o muy pocas lo hacían en tape, tomar notas de cada enseñanza era probablemente más frecuente que ahora. Ya que difícilmente podrías “volver a escuchar” la predi de esa reunión, querías llevarte tanto como fuera posible. Había varios efectos positivos como consecuencia de ello: ibas a la reunión con un sentido de expectación, ibas enfocado sabiendo que escucharías la Palabra de Dios y finalmente ibas preparado.

Podríamos decir que el primer valor de tomar notas, es que nos ayuda a escuchar mejor la enseñanza, agudiza nuestra atención y nos hace “trabajar” meditando lo que vamos escuchando para poder extraer una gema que podamos plasmar en papel. En mi opinión, esto por sí sólo hace que tomar notas sea muy bueno, aún cuando nunca revisaras tus notas. Ahora, vamos a la parte práctica.

¿CÓMO NO TOMAR NOTAS?

Hay dos errores comunes a la hora de tomar notas en una predica. El primero es intentar anotarlo todo (transcribir); el segundo es anotar sólo citas Bíblicas. En el primer caso… bueno, a menos que sepas taquigrafía vas a terminar frustrado; afanado por no perder nada, te la pasarás preguntando a todos a tu lado “¿qué cita dio?, ¿qué acaba de decir?” volviéndote una distracción para otros. En el segundo caso (anotar sólo citas Bíblicas), al final tendrás sólo una lista de textos que (a menos que tengas excelente memoria) no significarán mucho.

¿CÓMO TOMAR NOTAS?

1.- ANTES DE LA REUNIÓN: PREPÁRATE.

Identifica qué tipo de libreta te queda más cómoda. Una libreta muy pequeña puede ser una tortura, mientras que una muy grande puede ser un estorbo. Si te es posible, consigue una libreta para una reunión entre semana y otra para domingos. Si no te es posible, trata de mantener orden en tu libreta y no la uses para otra cosa (no quieres distraerte con listas de súper o recordatorios de pagos durante la reunión). Ve listo con un lápiz y borrador, o con una pluma adecuada. No intentes conseguir estas cosas durante la reunión.

2.-  DURANTE LA REUNIÓN: RELÁJATE Y ENFÓCATE.

Se trata de que lo disfrutes y no de que te estreses por tomar notas. Para ser justos, con algunos pastores es más fácil tomar notas que con otros. Algunos desde el principio te dan el tema y el bosquejo de la porción a estudiar, es decir, las distintas partes en que se divide la sección y a menudo un título para cada una, ¡esto es oro! En dichos casos, el resto de la enseñanza se trata de anotar ideas principales, frases sobresalientes o cosas que te parecen nuevas y útiles.

Si el pastor en turno es más difícil de anotar, presta atención a las secciones que va leyendo y explicando. Suponiendo que van a estudiar todo Génesis 1 puedes anotar la cita como encabezado y después ir anotando las secciones que lee y explica, por ejemplo: v.1-3, seguido de comentarios sobre esta porción y seguir así el resto de la porción. Te recomiendo usar abreviaciones de las citas bíblicas para que puedas estar más atento a la predica que a escribirlo todo.

3.- DESPUÉS DE  TOMAR NOTAS: RECUERDA.

Es bueno que de vez en cuando revises tus notas, con la reunión del domingo, lo ideal sería darles un vistazo en la noche antes de ir a dormir y tomes un breve tiempo para orar por lo que Dios te habló. Aunque, como dijimos líneas arriba: si tomar notas te ayudó a estar más atento, meditar y escuchar mejor, con eso basta.

Bueno, espero que esto sea útil para todos los que lo lean.

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